El río Catasol se abrirá a la pesca tras cinco años vedado

Miércoles, 31 de Octubre de 2012 21:03 Sr.Peces
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El cauce está recuperado tras dos vertidos que mataron miles de truchas

Los aficionados a la pesca están de enhorabuena porque la próxima temporada, que dará comienzo en marzo, estará permitido echar la caña en las aguas del río Catasol, en Melide. Después de cinco años vedado a la práctica del deporte a causa de dos vertidos que causaron la mortandad de varios miles de truchas, el cauce fluvial se reabrirá de nuevo a la pesca libre, tal y como confirmaron desde la Consellería de Medio Ambiente. La medida ha sido aprobada en la última reunión del Comité Provincial de Pesca previo informe favorable de agentes del Servizo de Conservación da Naturaleza, que realizaron en el río las pertinentes comprobaciones para certificar su correcto estado.
La reapertura para la pesca del río Catasol responde a una petición de la Asociación de Troiteiros Río Furelos, desde la que Xavier Pazo, el presidente del colectivo, expresó su satisfacción por el visto bueno de la propuesta, que trasladaron a las autoridades competentes «porque era unha demanda dos socios e tamén para evitar que os furtivos pesquen libremente nel xa que ao haber pescadores controlamos o río tamén». Desde el colectivo comarcal de pescadores de Melide instaron a autorizar de nuevo para la práctica del deporte el cauce fluvial con los deberos hechos. En colaboración con agentes de Medio Ambiente, realizaron análisis de agua y mediciones para evaluar la cantidad aproximada de truchas existente por tramos, según apunta Xavier Pazo, que, de acuerdo con los resultados obtenidos de esos estudios previos, afirma que el cauce fluvial «está plenamente recuperado».
A juicio del presidente de la Asociación de Troiteiros, el río Catasol «é un río, como todos os galegos, agradecido; con un pouco que se coide, ten unha capacidade de recuperación moi grande». Xavier Pazo recuerda, al respecto, el balance que dejaron los dos vertidos que afectaron al cauce fluvial en los últimos años. El primero, en septiembre del 2001, fue de purín y causó la mortandad a más de 4.500 truchas, según contabilizaron, entonces, el colectivo de pescadores, desde el que trabajaron mano a mano con los guardias de Medio Ambiente en las labores de limpieza y de retirada de los peces muertos. «Foi o vertido máis grande; afectoulle a uns 15 kilómetros de río e nunha época na que estaban subindo as reprodutoras, polo que matounas todas e tamén á cría», recuerda Pazo. La dimensión del segundo de los vertidos, causado un año después por el alquitrán que transportaba un camión accidentado, fue menor, aunque, con todo, se retiraron del río unas 300 truchas.
Última actualización el Miércoles, 31 de Octubre de 2012 21:05